Las largas jornadas laborales siguen afectando el descanso, la crianza y el acceso a mejores oportunidades para muchas trabajadoras de maquila.
Entre los turnos de trabajo, los traslados, las tareas del hogar y el cuidado de sus hijos e hijas, muchas mujeres trabajadoras de maquila viven con agotamiento constante y muy poco tiempo para ellas mismas. La historia de Cynthia Vargas refleja cómo las largas jornadas laborales impactan el descanso, la salud y la posibilidad de continuar estudiando o convivir más tiempo con la familia.





